La presencia encubierta de militares cubanos en México disfrazados de médicos
Daniel Cuin
Publicado el 30 de octubre del 2024
- Informe de la ONG Prisoners Defenders revela que el contingente de médicos cubanos enviado a México desde 2020 incluye militares de la isla
- Prisoners Defenders acusa al gobierno mexicano de facilitar la entrada de agentes cubanos bajo el pretexto de enviar médicos
- Las denuncias señalan la falta de transparencia en el manejo de sus credenciales y las condiciones laborales que enfrentan

El envío de médicos cubanos a México, que fue promovido por el gobierno del entonces presidente de México Andrés Manuel López Obrador, ha sido objeto de denuncias y controversias por la ONG Prisoners Defenders. Según el informe “La verdad militar detrás de las misiones médicas cubanas en México”, estos contingentes, que supuestamente incluyen especialistas para cubrir la falta de personal en zonas rurales, estarían compuestos en gran parte por militares cubanos con objetivos no transparentados, lo cual podría suscitar preocupaciones de seguridad nacional y violaciones de derechos humanos por parte de México.
Desde abril de 2020, Cuba ha enviado a México varios contingentes de médicos y enfermeros bajo convenios bilaterales para colaborar en el sistema de salud mexicano. En un primer acuerdo, la brigada cubana fue contratada para atender la crisis generada por la pandemia de COVID-19, lo cual incluía a más de 1,900 colaboradores de la salud. Sin embargo, las condiciones de su llegada y el manejo de sus credenciales generaron dudas sobre la verdadera naturaleza de estos envíos.
Javier Larrondo, presidente de Prisoners Defenders, ha señalado que «la totalidad de los médicos cubanos entraron a México en aviones militares y no pasaron los servicios de inmigración de México, entrando por aeropuertos de las Fuerzas Armadas». Esto, de acuerdo con la ONG, viola la transparencia que debe regir en la contratación de personal extranjero y pone en duda la naturaleza civil de estas brigadas.
Presuntos militares encubiertos como médicos
El informe titulado elaborado por Prisoners Defenders, sostiene que al menos 610 de los médicos enviados a México en 2022 son, en realidad, miembros de la milicia cubana. Las entrevistas cualitativas y declaraciones obtenidas por la ONG revelan que los integrantes de estas brigadas recibieron solo cursos acelerados de especialización y que, en muchos casos, no poseen la experiencia necesaria para las labores que desempeñan.
Los testimonios recopilados por la ONG indican que los colaboradores cubanos recibieron cursos de apenas tres días sobre el tratamiento de enfermedades como el COVID-19 y adiestramiento en el uso de equipos médicos obsoletos antes de su llegada a México.
La falta de experiencia y la presión para actuar como especialistas ha sido percibida como un riesgo significativo para la salud de los pacientes mexicanos. En palabras de uno de los colaboradores entrevistados: «Nos enviaron a enfrentar retos para los que no estábamos preparados, lo que ha puesto en peligro la salud de muchos».
«El gobierno de México no sólo permite, sino que fomenta la esclavitud y pone en riesgo la seguridad nacional», declaró Larrondo, enfatizando que las credenciales médicas de estos profesionales no han sido verificadas por las autoridades sanitarias mexicanas. Además, el documento señala que la mayoría de estos supuestos médicos no cuentan con títulos homologados, y la validación de sus credenciales no se ha realizado ante los colegios profesionales mexicanos.
El aumento del número de médicos cubanos en México ha sido exponencial, pasando de 966 en 2022 a más de 3,100 en septiembre de 2024. Sin embargo, esta expansión contrasta con la realidad del sector médico nacional.
La Sociedad Mexicana de Salud Pública informó en 2022 que había 51,000 médicos mexicanos desempleados o subcontratados, lo que ha llevado a cuestionamientos como los del especialista en salud Arnoldo Kraus: «¿Por qué y para qué contratar médicos cubanos?»
Las declaraciones de Kraus reflejan una crítica compartida por varios sectores de la sociedad mexicana, quienes han denunciado que la contratación de médicos cubanos responde a intereses oscuros y que, además, los ingresos que generan terminan mayoritariamente en las arcas del régimen cubano. De acuerdo con Prisoners Defenders, entre el 75% y el 80% de los salarios de estos profesionales es retenido por el gobierno de Cuba, lo que Larrondo calificó como un «esquema de proxenetismo laboral».
La ONG ha denunciado que la presencia de agentes de inteligencia cubanos encubiertos como médicos busca también objetivos políticos y de control social, siguiendo un modelo similar al implementado en Venezuela. Beatriz Pagés, periodista y ex diputada mexicana, afirmó que la llegada de estos agentes «viola la soberanía que establece la Constitución y pone en riesgo la seguridad nacional, ya que su misión es más política y militar que sanitaria».

Acusaciones de esclavitud moderna
Prisoners Defenders ha denunciado en reiteradas ocasiones que los médicos cubanos enviados a México están sometidos a condiciones que constituyen una forma de esclavitud moderna. De acuerdo con el informe, los profesionales cubanos no tienen control sobre sus salarios, sus pasaportes son retenidos, y muchos de ellos son obligados a trabajar largas jornadas bajo vigilancia estricta. Aquellos que deciden abandonar estas misiones enfrentan represalias severas, como la aplicación de la «Ley de los 8 años» de Cuba, que les impide regresar a su país y los separa de sus familias por un periodo prolongado.
Este tipo de prácticas ha sido condenado por organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Relatora Especial sobre formas contemporáneas de esclavitud de las Naciones Unidas. El Parlamento Europeo también ha instado a los países que reciben estas brigadas a cesar la cooperación con Cuba si no se garantizan los derechos de los profesionales.
El gobierno de los Estados Unidos ha manifestado preocupación por las violaciones al Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ya que, según el artículo 23.3 de dicho tratado, los países firmantes deben eliminar todas las formas de trabajo forzoso y en México la contratación de médicos cubanos bajo estas condiciones podría representar una violación de estos compromisos y derivar en sanciones económicas y diplomáticas para México.
La presencia de médicos cubanos en México, que al inicio se presentó como una solución ante la falta de especialistas en zonas vulnerables, ha derivado en una serie de denuncias de tráfico de personas, explotación laboral y riesgo para la seguridad nacional.
Las investigaciones de Prisoners Defenders han desvelado los posibles intereses políticos y militares detrás de estas misiones más allá de las intenciones de salud pública en México, lo cual ha genera oposición dentro y fuera del país en torno al tema de las contrataciones de médicos para la salud pública y otras especialidades.
La falta de transparencia y la aparente complicidad del gobierno mexicano en este esquema plantean preguntas sobre la verdadera naturaleza de estos acuerdos. A medida que se acercan los comicios de 2024, el impacto de estas revelaciones sobre la opinión pública podría ser importantes para el futuro de la política de salud y las relaciones internacionales de México.

