Explora el presente y mira hacia el futuro

Mujeres en la ciencia: a paso constante

Abigail Carmona Reyes

Publicado el 10 de octubre del 2025

  • El desenvolvimiento de las mujeres en los ámbitos de la ciencia destaca cada vez más, sin embargo, aún hay retos que afrontar

 

La penetración de las mujeres en los ámbitos de los que históricamente han sido excluidas será siempre un triunfo colectivo, resultado de la lucha de nuestras antepasadas y un logro que abre un camino libre a las próximas generaciones.

Hoy, San Luis Potosí es el escenario en el que una nueva historia comienza a escribirse y marca un precedente para la ciencia en nuestro país y también con miras al contexto internacional.

El Consejo Potosino de Ciencia y Tecnología (Copocyt) busca consolidar un ecosistema científico incluyente y competitivo y por ello, impulsa la participación de las mujeres en áreas clave para el desarrollo estatal a través de la Red Potosina de Mujeres por la Ciencia.

Marissa Robles Martínez, investigadora potosina, lidera y trabaja en proyectos de cultivo y procesamiento de aloe vera orgánico, con lo que promueve la innovación sostenible con certificaciones según indican medios locales.

Sus aportaciones, explicó la científica, tienen miras de contribuir en las industrias cosméticas, alimenticias y farmacéutica con el objetivo de fomentar la responsabilidad ambiental, colocando además, el nombre del estado en la ruta de la excelencia científica.

Robles Martinez resaltó la importancia de fomentar redes de mujeres investigadoras para fortalecer el liderazgo femenino.

Y es que impulsar la participación de las mujeres en la ciencia las conecta en entornos dónde suelen ser minoría, visibiliza sus contribuciones combatiendo sesgos de género, acelera la innovación gracias a la diversidad de perspectivas y contribuye en la incidencia política al exigir políticas de igualdad. 

Sin embargo, aún enfrentan muchos retos como los sesgos de género debido a estereotipos que subestiman la capacidad de las mujeres para desarrollarse en este ámbito y que en ocasiones, las excluyen totalmente debido al acoso y micromachismos; así como el famoso techo de cristal, pues según la UNESCO, sólo el 33% de los puestos de liderazgo en ciencia a nivel global son ocupados por mujeres y, además, hay una falta de financiamiento en los proyectos liderados por mujeres.

Aunado a ello, las mujeres, sea cual sea su campo de trabajo, normalmente sostienen doble carga, pues además de sus actividades laborales, se encargan de cuidados no remunerados en sus familias y hogares.

Así pues, aunque los avances son significativos e importantes para el desarrollo de las mujeres en la ciencia, aún queda mucho por hacer desde la individualidad, la colectividad y las instituciones. Las redes son herramientas clave para transformar la ciencia en un espacio equitativo. Sin embargo, requieren apoyarse en cambios estructurales para lograr un impacto duradero.

El objetivo no es solo «incluir» a las mujeres, sino redefinir la ciencia como un espacio donde la diversidad impulse el progreso.

ICONO OJO-10

Deja un comentario

Descubre más desde Orbe

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo