En tiempos donde las salas de cine compiten con las plataformas digitales y los algoritmos definen qué historia ver, una exposición se atreve a devolverle al cine su aura, su sentido ritual, su capacidad de inspirar. Se trata de “Arte y Cine”, una exposición colectiva que convierte a la Cineteca Mexiquense, en Toluca, en un santuario visual donde la pantalla grande se descompone y renace en pintura, ilustración, gráfica y arte digital.
“Arte y Cine” es una muestra que está integrada por 42 obras de 21 artistas contemporáneos, cada uno con su estilo, pero unidos por una obsesión común: traducir la emoción del cine en expresiones plásticas. Aquí, el espectador no solo ve: recuerda, conecta y, en muchos casos, se descubre a sí mismo frente a escenas y personajes que alguna vez marcaron su vida. Porque eso hace el cine: imprime imágenes que después el arte puede reinterpretar y eternizar.
El recorrido expositivo es un viaje cultural donde se cruzan tiempos, géneros y técnicas. Desde los ecos monumentales de “Cleopatra” hasta las sombras góticas de “Drácula”, pasando por los paisajes épicos de “El Señor de los Anillos”, los visitantes se sumergen en una iconografía compartida por generaciones. Pero no se trata de un homenaje pasivo; la muestra se desliza entre la nostalgia y la crítica, entre la reverencia y la relectura.
La exposición también rinde tributo a directores que han marcado el cine con su impronta autoral. Destaca la presencia del mexicano Guillermo del Toro como cineasta y como una figura que encarna el cruce entre arte, fantasía, monstruos y humanidad. Sus criaturas –y las emociones que despiertan– encuentran en las obras un nuevo hogar visual, donde pinceles y trazos reemplazan a la cámara, pero no al asombro.
Además, hay guiños al imaginario global que ha definido la infancia y juventud de millones: Darth Vader y Harry Potter, íconos de la cultura pop, aparecen reconfigurados, al igual que las criaturas de Pixar y Studio Ghibli, esas factorías donde la animación se convirtió en poesía. Esta hibridación entre arte y entretenimiento, lejos de banalizar, revela cómo el cine ha dejado de ser solo espectáculo para transformarse en patrimonio cultural.
La relevancia de una muestra como “Arte y Cine” va más allá del número de obras o de nombres. Es un ejemplo claro de cómo el Estado de México, a través de la Secretaría de Cultura y Turismo, intenta tejer puentes entre disciplinas artísticas, generaciones de espectadores y espacios públicos. En un país donde el acceso al arte y la cultura sigue siendo desigual, este tipo de iniciativas democratiza el asombro y reafirma el papel de lo visual como lenguaje universal.
La muestra estará abierta al público hasta el 18 de agosto, de martes a domingo, de 10:00 a 19:00 horas, con entrada gratuita. Es una oportunidad no solo para revisitar los clásicos del cine desde una nueva perspectiva, sino para dialogar con ellos desde el presente, en un espacio como la Cineteca Mexiquense que, desde su fundación, se ha consolidado como uno de los principales foros de promoción cinematográfica y cultural en el centro del país.
Porque el arte, como el cine, no es solo una forma de mirar, sino una forma de sentir. Y en esta exposición, ambas se funden en un mismo acto de homenaje y creación.