Según la Facultad de Psicología de la UNAM, la curiosidad es definida como una emoción positiva “vinculada al impulso de conocer o averiguar cosas novedosas y resolver interrogantes, una respuesta humana natural y puede darse como un estado emocional temporal o configurarse en un rasgo de personalidad”.
Asimismo, es considerada una habilidad blanda, es decir, no requiere de conocimientos técnicos, sino que está relacionada con habilidades emocionales, pensamiento crítico y la forma en la se interactúa y comunica.
Entre los tipos de curiosidad que posee el ser humano, se encuentra la curiosidad intelectual, la cual, según un artículo de Indeed, es “el deseo de aprender más sobre el mundo y encontrar respuestas a preguntas más profundas”. Quienes poseen esta habilidad, explica, suelen tener gusto por explorar cómo funcionan los sistemas, aprender por qué las personas se comportan de cierta manera o evaluar las razones subyacentes detrás de una decisión. En este sentido, la plataforma Betterup, especializada en coaching y desarrollo profesional, refiere que la curiosidad intelectual “hace que el aprendizaje sea un proceso mucho más natural en lugar de ser solo un deber o una tarea”.
A diferencia de otros tipos de curiosidad, esta se caracteriza porque está orientada a la comprensión, nace de la motivación interna, supera la frustración ante desafíos y transforma la perspectiva que se tiene del mundo.
¿Cómo saber si eres una persona intelectualmente curiosa?
Muy posiblemente lo seas si…
– Haces preguntas constantemente y no te conformas con respuestas superficiales, pues te centras en el por qué y cómo de las cosas.
– Te fascina aprender por placer; lo haces a través de lecturas, documentales, podcasts, etc., solo por interés genuino.
– Te aburren los temas triviales y prefieres conversaciones profundas.
– Cambias de opinión con nuevos datos y no te aferras a ideas si encuentras evidencias fundamentadas.
– Te emocionan los misterios sin resolver.
– Aprendes habilidades diversas solo por el desafío mental que estas conllevan.
– Observas detalles que otras personas pasan por alto.
¿Qué beneficios trae el tener o adoptar esta habilidad?
– Te vuelves un mejor aprendiz, pues te esfuerzas por aprender más sobre cualquier tema.
– Te ayuda a pensar de forma creativa.
– Desarrollas habilidades para resolver problemas y aprender de ellos, así como tomar mejores decisiones.
– Te da la capacidad de entender el entorno.
– Tendrás una mente activa en lugar de una mente pasiva.
– Aprendes a compartir los conocimientos que tienes con otras personas.
– Es un rasgo deseable, particularmente en el ámbito laboral
¿Cómo puedes desarrollar la curiosidad intelectual?
Aunque algunas personas poseen esta habilidad de forma innata, también es posible desarrollarla con el tiempo. Para ello, toma en cuenta lo siguiente:
- Haz preguntas. Esto te permitirá obtener más información sobre temas no comprendidos.
- Admite cuando no sepas algo. Toma esto como una oportunidad para adquirir nuevos conocimientos.
- Diversifica y sigue tus intereses. Si algo te atrae o te apasiona, explóralo. También intenta aprender cosas nuevas constantemente.
- Aprende de otras personas.
- Desafía las formas tradicionales de pensar. Cuando algo no te parezca correcto, cuestiona e investiga.