
La pérdida de la voz debido a una parálisis severa ha sido, por décadas, una barrera inquebrantable para miles de personas. Sin embargo, los avances de neurociencia y tecnología están abriendo nuevos caminos que podrían devolverle la capacidad de comunicación verbal a quienes la han perdido.
Investigadores de las Universidades de Berkeley y San Francisco en California, Estados Unidos, presentaron un dispositivo denominado interfaz cerebro-computadora, un implante cerebral que convierte la actividad neuronal en palabras audibles dirigido a personas que sufren de parálisis severa.
Su funcionamiento incluye algoritmos similares a los que emplean los asistentes de IA como Alexa o Siri para convertir ondas neurológicas en voz sintética; a diferencia de modelos parecidos, la tecnología de este implante funciona en tiempo real, es decir, sintetiza electrónicamente la voz del paciente de forma casi sincrónica.
“Diseñamos y utilizamos modelos de transductores de redes neuronales recurrentes de aprendizaje profundo para lograr una síntesis de voz fluida, inteligible y con un vocabulario amplio, personalizada según la voz del participante antes de la lesión, con decodificación neuronal en incrementos de 80 ms” se explica en el estudio.
La demostración de su funcionamiento se llevó a cabo tras implantar quirúrgicamente el dispositivo en la corteza motora de Ann Johnson, quien perdió la capacidad del habla tras sufrir un accidente cerebro-cardiovascular (ACV) hace 20 años. El equipo investigador registró las ondas cerebrales mientras ella pensaba las palabras en una prueba que incluía una lista de mil 24; sin embargo, su rendimiento fue aún más notable al probar con palabras fuera de los datos de entrenamiento.
Previamente, este sistema presentaba un retraso de aproximadamente 8 segundos a la hora de expresar audiblemente las oraciones, lo que significaba un impedimento para que pudiera existir una conversación fluida. Tras las mejoras, ahora es capaz de traducir las palabras en 2 segundos, y aunque aún no es posible alcanzar la fluidez del habla humana natural, este es un gran avance para devolverle la voz a miles de personas.
«Así es donde estamos ahora. Pero pueden imaginar que, con más sensores, mayor precisión y procesamiento de señales mejorado, estas cosas solo van a cambiar y mejorar», expresó Edward Chang, coautor del estudio y neurocirujano de la Universidad de San Francisco.