
El NFL Draft 2025 llegó a su fin tras siete rondas llenas de emociones, apuestas arriesgadas y selecciones inesperadas. Desde el icónico Lambeau Field, las 32 franquicias de la NFL buscaron nutrirse del mejor talento colegial con la esperanza de encontrar a la próxima superestrella. Sin embargo, como cada año, hubo quienes se marcharon como claros ganadores… y otros que sembraron más dudas que certezas.
Ganadores
New England Patriots: Proteger el futuro
Con la misión clara de edificar alrededor del joven mariscal Drake Maye, los Patriots salieron del Draft con una de las clases más completas. Will Campbell y Jared Wilson reforzarán de inmediato la línea ofensiva, mientras que el explosivo corredor TreVeyon Henderson llega para revitalizar el backfield. En defensa, Joshua Farmer y Bradyn Swinson apuntalan las trincheras, y los equipos especiales también recibieron refuerzos, con el venezolano Andrés Borregales como apuesta de alto calibre. Bajo el mando de Mike Vrabel, Nueva Inglaterra ilusiona con una nueva era en Foxborough.
Georgia y Ohio State: La vitrina perfecta
Los grandes ganadores fuera del emparrillado fueron Georgia y Ohio State. Los Bulldogs presumieron 13 seleccionados —tres de ellos defensivos en primera ronda—, confirmando su estatus como cantera defensiva élite. Mientras tanto, los Buckeyes, actuales campeones nacionales, enviaron a 14 jugadores a la NFL, incluyendo figuras como Emeka Egbuka y Quinshon Judkins. Una cosecha que consolidará el prestigio de ambos programas en el reclutamiento universitario.
Cleveland Browns: Apuesta por el mañana
Tras años de decisiones cuestionables, los Browns parecen haber aprendido la lección. Cleveland recuperó capital de Draft al descender posiciones en primera ronda y aún así se llevó a Mason Graham, una muralla para su línea defensiva. Además, sumaron a dos mariscales con potencial de franquicia: Dillon Gabriel y Shedeur Sanders, este último inexplicablemente disponible hasta la quinta ronda. La reconstrucción ofensiva también contempla el relevo de Nick Chubb, con Judkins y Dylan Sampson como nuevo tándem terrestre.
New York Giants: Prudencia bajo presión
Con Joe Schoen y Brian Daboll jugándose el puesto, los Giants evitaron los impulsos. Seleccionaron al linebacker Abdul Carter con su tercera global y esperaron hasta más adelante para apostar por el quarterback Jaxson Dart, una movida calculada. Darius Alexander, Marcus Mbow y Cam Sakattebo redondean una clase equilibrada, con talento tanto en defensa como en ataque.
Baltimore Ravens: Robos tempraneros
Baltimore volvió a demostrar que su oficina sabe moverse mejor que nadie en el Draft. Contra todo pronóstico, Malaki Starks y Mike Green —dos talentos proyectados para salir antes de su turno— cayeron en sus manos. Ambos reforzarán una defensa ya temible, mientras el relevo generacional en el vestidor avanza con paso firme.
Carolina Panthers: Necesidades cubiertas
La primera elección, Tetairoa McMillan, generó controversia, pero responde a la necesidad urgente de rodear a Bryce Young de talento. Además, los Panthers invirtieron bien en defensa con Nic Scourton y Princely Umanmielen, dos cazamariscales que podrían cambiar el rostro de la peor defensa de 2024.
Perdedores
Atlanta Falcons: Riesgos innecesarios
Con urgencias en la presión al mariscal, los Falcons sorprendieron al no elegir a Jalon Walker con su pick 15, y luego hipotecaron su futuro para subir en el Draft por James Pearce Jr., un talento cuestionado. Además, ignoraron la necesidad en la posición de cornerback, prefiriendo sumar safeties a una rotación ya poblada. El precio podría ser alto si la apuesta no da resultados inmediatos.
Cincinnati Bengals: Faltó enfoque
En lugar de reforzar su vulnerable defensa aérea, Cincinnati eligió a Shemar Stewart, un prospecto físico pero sin producción colegial destacada. Tampoco añadieron talento en posiciones clave como cornerback o safety. Para un equipo que debería competir ahora, el Draft dejó muchas interrogantes.
Shedeur Sanders: De promesa a caída libre
Era uno de los nombres más sonados hace apenas unos meses, pero Shedeur Sanders cayó hasta la selección 144. Cleveland lo seleccionó después de ignorarlo seis veces y optar antes por Dillon Gabriel. Su desplome significó la pérdida de millones en salario y un duro golpe mediático, amplificado por el pasado de su padre, Deion Sanders, quien había desaconsejado a jóvenes quarterbacks unirse a los Browns.
Miami Dolphins: Un Draft sin dirección
Con múltiples necesidades y un roster en transición, los Dolphins fallaron en cubrir sus puntos débiles más urgentes. La secundaria, en crisis tras las salidas de Jevon Holland y la posible partida de Jalen Ramsey, fue ignorada hasta la quinta ronda. Ninguno de sus picks parece destinado al estrellato, lo que suma presión sobre el gerente general Chris Grier.
Justin Tucker: ¿Adiós a una leyenda?
El mejor pateador de la era moderna podría haber vivido su último Draft como titular en Baltimore. Los Ravens seleccionaron a Tyler Loop, una señal clara tras la caída en rendimiento de Tucker y las acusaciones extracancha que hoy empañan su legado.
New Orleans Saints: Sin brújula clara
La selección del quarterback Tyler Shough, de 25 años, fue apenas el primero de varios movimientos incomprensibles de los Saints. La clase de Draft dejó sin reforzar puntos vitales como la línea ofensiva y el perímetro. En medio de la incertidumbre sobre la salud de Derek Carr, el nuevo ciclo bajo Kellen Moore arranca con más preguntas que respuestas.
El Draft 2025 fue una montaña rusa de emociones, decisiones calculadas y errores costosos. Como siempre, el tiempo dirá qué franquicias dieron el paso correcto hacia el Super Bowl y cuáles simplemente apostaron a ciegas. Lo cierto es que, tras lo visto en Green Bay, algunos equipos ya comienzan a perfilarse como contendientes… y otros, como candidatos al primer pick de 2026.