
Desde su nacimiento en 2005, “Ambulante” ha sido más que un festival de cine; es un espacio de resistencia cultural, un punto de encuentro entre el documental y las comunidades que lo reciben. La descentralización de la oferta cinematográfica ha sido su premisa principal, llevando historias a aquellos rincones donde las pantallas comerciales rara vez llegan. Este año, el festival recorrerá Ciudad de México, Baja California, Querétaro, Veracruz y Yucatán, impulsando la reflexión y el diálogo a través del cine.
El tema «oleajes» no solo remite a la naturaleza del cambio, sino a la idea de que cada documental presentado en la Gira es una ola que deja su huella en la memoria colectiva. En palabras del equipo de Programación: «El mapeo de dos décadas es un ejercicio de inmersión: nos sitúa dentro de las aguas, acompañándolas en su oscilación y reconociendo nuestra interconexión con las formas que nos rodean».
Para plasmar este concepto en su identidad visual, el festival convocó al diseñador y artista visual mexicano Alejandro Magallanes, quien ha colaborado con Ambulante desde sus inicios. Su obra para esta edición parte de un imaginario universal: la gran ola de Hokusai, los trazos orgánicos de Germán Montalvo y los mares de Carlos Palleiro, generando una imagen en la que el mar no solo es paisaje, sino personaje y testigo del tiempo.
Pero la transformación no solo se vive en la imagen gráfica. Este año, Ambulante amplía sus horizontes más allá de la pantalla con una propuesta interdisciplinaria que dialoga con la poesía y las artes plásticas. A través de una publicación editorial con la participación de creadoras como Elena Duque, Marina Garone y el colectivo La Liga Tensa, el festival invita a explorar el documental como un espacio expandido donde las historias se narran desde múltiples frentes.
La programación de Ambulante 2025 mantiene su diversidad temática y geográfica, presentando documentales de distintas latitudes y realidades. Entre los títulos confirmados, destacan ABBA: Contra todo pronóstico, que explora los desafíos personales y profesionales de la icónica banda sueca; Atahualpa Yupanqui, un trashumante, un retrato íntimo de la vida del trovador argentino; Palestina baila, sobre la danza como forma de resistencia cultural en Palestina; y Siempre seremos jóvenes, que analiza el fenómeno global del fandom ARMY de BTS.
Además, la sección Invocaciones presenta este año «Oleajes: los gestos del mar”, un espacio de retrospección sobre el vínculo entre el cine y el agua, elemento recurrente en narrativas de migración, aventura y resistencia. Otras secciones, como Coordenadas, Intersecciones, Pulsos, Resistencias y Sonidero, continúan ampliando la conversación sobre el documental como testimonio de nuestra época.
Dos décadas después de su nacimiento, Ambulante demuestra que el documental no es solo un género cinematográfico, es una herramienta de transformación social. En tiempos donde las imágenes circulan con inmediatez, pero también con fragilidad, el festival reafirma su compromiso de generar oleajes que sacuden conciencias, que conecten historias y que, sobre todo, persistan en la memoria.
Ambulante 2025 nos recuerda que cada ola, por efímera que parezca, deja su huella. Y en ese vaivén constante del cine documental, seguimos navegando juntos.