La risa es una de las expresiones más genuinas del ser humano, una respuesta natural ante determinadas situaciones, principalmente aquellas relacionadas con el humor y la felicidad. Aunque parezca un simple gesto, en realidad provoca una serie de reacciones en nuestro cuerpo y muchas de ellas aportan grandes beneficios a nuestra vida.
El psicólogo Oscar Castillero Mimenza, en un artículo publicado en Psicología y Mente, define a la risa como una respuesta fisiológica a estímulos externos e internos que se manifiesta a través de un conjunto de movimientos bucales y faciales, los cuales provocan la dilatación y contracción de al menos 15 músculos, esto aunado a la emisión de sonido Este proceso tan habitual involucra, además, una alteración en los sistemas respiratorio, cardiaco, nervioso y, algunas veces, en el gastrointestinal.
Al mismo tiempo, en el cerebro también se activa una serie de reacciones; por ejemplo, si la risa se debe a una estimulación externa, participará el área de Wernicke del parietal izquierdo, para después conectarse con el hipocampo, los ganglios basales y el sistema límbico. A partir de ello, se liberan distintas sustancias que generan determinadas emociones en nuestro sistema, explica el psicólogo.
Si bien la risa está asociada a sentimientos de bienestar y disfrute, Castillero Mimenza identifica varios tipos de risa ocasionadas por múltiples factores y emociones: la simulada, social, inducida, patológica, por cosquillas, denigrante, nerviosa y genuina. Esta última es el tipo de risa más natural e involuntaria y es respuesta de aspectos positivos.
Aunque la risa sea momentánea o un proceso relativamente corto, trae consigo muchos beneficios para nuestro cuerpo. Para comenzar, si es inducida por situaciones de felicidad, provocará la liberación de endorfinas, dopamina y serotonina, sustancias relacionadas con el placer y la sensación de bienestar general y relajación que ayudan a liberar la tensión acumulada y disminuir síntomas de depresión, ansiedad o estrés.
En segunda instancia, favorece la circulación sanguínea y, por ende, mejora la función cardiovascular; fortalece la capacidad pulmonar mientras aumenta los niveles de energía. Asimismo, provoca una quema de calorías.
Por último, a nivel social, reír ayuda a fortalecer las relaciones interpersonales y favorece la resolución de conflictos y tensiones que pudieran suscitar situaciones incómodas.
Debido a esta enorme cantidad de beneficios, la risa puede ser empleada como instrumento para mejorar el bienestar físico, emocional y mental a través de la técnica terapéutica conocida como risoterapia, la cual, normalmente, se aplica en los ámbitos de salud, educación y laboral.
Aunque es claro que no siempre podemos tener un buen humor y el estrés de las responsabilidades diarias no nos permite reír mucho, es importante recordar que la risa es una herramienta natural para aliviar la tensión y mejorar nuestro bienestar. Así que procura buscar momentos, apóyate en recursos para liberar una buena carcajada, como disfrutar de alguna película o show de comedia, o rodearte de personas que te ayuden a hacerlo.
La risa no elimina las preocupaciones, pero sin duda, da una mejor actitud para enfrentarlas… Hazlo, es gratis.