Los bosques y su papel en el equilibrio ambiental y del clima
Jaiziri Galvan
Publicado el 10 de febrero del 2025
Los bosques interceptan y filtran el agua, permitiendo su infiltración al subsuelo, lo que beneficia acuíferos y ríos
Un árbol promedio puede absorber entre 20 y 25 kg de dióxido de carbono al año, dependiendo de su especie y tamaño
Los bosques, que cubren aproximadamente un tercio de la superficie terrestre, desempeñan un papel vital en el equilibrio ecológico y la regulación del clima. El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), menciona que estas masas forestales actúan como sumideros de dióxido de carbono (CO2), reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global.
Imagen IA
Durante el conversatorio «Los bosques y la regulación del clima«, organizado por el INIFAP, se destacó que los árboles absorben CO2 a través de la fotosíntesis, almacenándolo en su biomasa y liberando oxígeno. Este proceso regula el clima global y fomenta la formación de nubes, esenciales para la generación de lluvia. También, los bosques actúan como barreras naturales que moderan eventos extremos, como inundaciones y deslizamientos de tierra.
El cambio climático está acelerando la declinación forestal, afectando la capacidad de los bosques para capturar carbono. Según especialistas del INIFAP, estrategias como el manejo forestal sustentable y la reforestación con especies nativas son esenciales para fortalecer la resiliencia de los bosques frente a estos cambios. Además, se subrayó que los bosques jóvenes tienen una mayor capacidad de absorción de carbono, mientras que los maduros almacenan carbono a largo plazo.
En entornos urbanos, los árboles reducen el efecto de las islas de calor y mejoran la calidad del aire. Durante el conversatorio, la doctora Carolina Ureta del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM enfatizó la importancia de seleccionar especies adecuadas en zonas urbanas para evitar problemas como la emisión de polen alergénico, que impacta la salud pública.
Los bosques no son solo fuentes de biodiversidad, sino aliados imprescindibles para enfrentar los desafíos del cambio climático. Protegerlos y manejarlos de manera sostenible no es una opción, es una necesidad urgente. Es momento de reconocer su importancia y tomar acciones concretas que garanticen su conservación para las generaciones actuales y futuras.