
A mediados de diciembre los Centros Nacionales de Información Ambiental (NCEI) y el Servicio Geológico Británico (BGS) publicaron la versión más reciente del Modelo Magnético Mundial (WMM), una importante herramienta que muestra algunos cambios que le esperan a la Tierra durante 2025.
De acuerdo con el NCEI, el Modelo Magnético Mundial es un modelo armónico esférico del campo magnético de nuestro planeta y su lento cambio temporal en los próximos 5 años. Con ayuda de datos satelitales y de magnetómetros predice la diferencia entre el norte magnético y el norte verdadero en cada punto de la Tierra y sirve como clave para la navegación mundial, pues garantiza el funcionamiento de los sistemas tecnológicos que dependen de este campo.
Live Science refiere que el principal campo magnético terrestre se genera en el núcleo externo del planeta: un hierro líquido conductor de electricidad en constante movimiento y produce corriente eléctrica, lo que genera su propio campo magnético y conduce a un proceso llamado geodinamo, el cual regenera este campo continuamente.
A diferencia del polo norte geográfico, que es el punto estático en el que el eje de rotación de la Tierra corta su superficie y convergen todas las líneas de longitud, el polo norte magnético es el punto cambiante en el hemisferio norte donde las líneas del campo magnético del planeta apuntan de forma directa al planeta. Este campo magnético es asimétrico, por lo que el polo sur y norte no se mueven simultáneamente, ocasionando que, en los últimos años, los cambios en la fuerza del polo norte lo desplacen de Canadá a Siberia.
«Por lo general, alrededor de 5 años es cuando la precisión del modelo comienza a llegar al punto en que no es tan bueno como nos gustaría. Por lo tanto, hacemos una mejor predicción con cinco años más de información a partir de la cual trabajar, y simplemente actualizamos la predicción en el futuro» puntualizó William Brown, geofísico de BGS a Live Science.
Así, el WMM brinda datos de navegación precisos para aviones, barcos, submarinos y unidades GPS militares y civiles, según explica NCEI, por lo que es de suma importancia que se mantener monitoreados los cambios en el campo, y aunque Live Science señala que las pequeñas desviaciones pueden acumularse y agravarse con el tiempo requiriendo actualizaciones más frecuentes, la actualización del 2025 no representa cambios notables en la navegación y los sistemas no tendrán que ser modificados a gran escala para su correcto funcionamiento.