Ethan Olvera
Publicado el 11 de diciembre del 2024

Para muchas personas, asistir a un estadio de fútbol va más allá de ver un partido o alentar a su equipo favorito, representa pasión por los colores, conocer nuevos lugares, formar parte de la historia de ese lugar y vivir momentos inolvidables. Ya sea que busques desestresarse del trabajo, de la carga semanal o vivas un momento en familia, un momento que tal vez recuerdes con mucha alegría, o con mucha tristeza por el resto de tu vida.
En México el fútbol se vive de manera distinta y podríamos decir que las sensaciones cambian dependiendo del estadio al que acudas. Cada aficionado encuentra la manera de expresar su pasión, aliento y amor a su equipo con un mismo objetivo, disfrutar del fútbol.
Si de escenarios emblemáticos se habla, es imposible no mencionar uno de los recintos con más historia, no solo en el país, sino en todo el continente, el Estadio Olímpico Universitario.
Adorado por muchos, cuestionado por otros, en sus cimientos, asientos y pasillos se respira historia pura del deporte fue fundado el 20 de noviembre de 1952 por los arquitectos Augusto Pérez Palacios, Jorge Bravo y Raúl Salinas Moro. El estadio perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México ha sido testigo de grandes eventos deportivos a lo largo de su basta historia.
El segundo estadio más grande de México con capacidad para 72 mil espectadores ha albergado juegos deportivos nacionales, universiadas, panamericanos, juegos centroamericanos, la copa del mundo de México 86 y los juegos olímpicos de México 68. Por esto y más, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) decidió nombrar el 28 de junio de 2007 patrimonio cultural de la humanidad al Estadio Olímpico Universitario.
La casa del equipo de fútbol, Pumas de la UNAM, guarda en su haber innumerables momentos y recuerdos, con 7 finales internacionales y 13 partidos de finales nacionales.

La conexión que el estadio tiene con su afición es de orgullo y arraigo, pues sin importar si eres alumno, egresado o aficionado al club, todos y cada uno de ellos sienten un vínculo con su equipo y sus aficionados lo describen a la perfección:
“El estadio es distinto por el entusiasmo que se siente en la cancha, tu vienes a recargar la pila para toda la semana”
“Se siente la pasión desde que entras y llegas al estadio, la comunidad te llena de alegría”
“Es mi alma mater, la Universidad Autónoma de México, simplemente es hermoso”
“Es un lugar hermoso para compartir con la familia, el arraigo que tiene con la mejor universidad de América Látina, la cercanía que tiene con la cultura, con el conocimiento, las raíces y la cercanía que tiene con la afición no tiene ninguna comparación con ningún equipo en el mundo”
“La mística lo hace distinto, sus valores y sobre todo la gente”
Aficionados de Pumas
C.U. vive en cada uno de los aficionados que se han dado cita para ver a su equipo y en los recuerdos únicos en compañía de sus seres queridos. Recordando los partidos que los hicieron vivir emociones, dramas, esperanza, frustración y alegría:
“Demasiados recuerdos, muchos de mi familia, pero siempre la victoria de Pumas es lo mejor”
“He venido con familia, con mi esposa vengo casi cada semana, uno en especial fue la primera vez que entone un Goya”
“El más entrañable fue cuando venimos mi hermano menor mi papá y yo a ver un Pumas América hace 20 años, es un lugar hermoso para compartir con la familia”
“La final perdida contra Tigres en 2017, lleno de emoción independiente del resultado”
“Mi mejor recuerdo fue un partido contra Chivas, fue cuartos de final, quedaron empatados, una lluvia increíble”
“La final en contra del América, con el golazo de Tuca Ferretti, un día inolvidable”
“Fui con mis familiares, fue mi primer partido, estábamos en el pebetero en un partido contra Monterrey”
Aficionados de Pumas
Sin duda, el Estadio Olímpico Universitario ha sido escenario de grandes eventos deportivos a lo largo de toda su historia, pero lo que lo hace especial es su gente. Llena de amor y compromiso por su institución, el arraigo con una la mayor casa de estudios del país hace que la conexión con su afición vaya más allá de un simple resultado.
El orgullo de su afición al asistir al estadio, ver al equipo de sus amores y hacer vibrar el estadio al ritmo de “Goya” lo hace uno de los estadios más importantes en todo el mundo, y como dice su afición: “es la banda del Pebetero, vamo Auriazul te he venido a alentar, tu hinchada no se va, te quiere de verdad”.