Jaiziri Galvan
Publicado el 16 de noviembre del 2024
La OMS se suma a las discusiones sobre el financiamiento global de la ONU: la salud también necesita un financiamiento para los países en vías de desarrollo y mucho más para las comunidades indígenas y afrodescendientes
El cambio climático ha impactado mayormente a las comunidades indígenas mexicanas desde hace aproximadamente 5 años
Para esta joven zapoteca, representar a México y a su comunidad a nivel internacional representa el sueño de libertad de sus ancestros
En el corazón de Santiago Matatlán, Oaxaca, una joven zapoteca alza la voz en defensa de la justicia climática para las comunidades indígenas. Betzabeth Martínez Gutiérrez, originaria de esta comunidad dedicada a la producción artesanal de mezcal, ha llevado su mensaje más allá de las fronteras mexicanas, hasta la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Para ella, la lucha por el clima es también una batalla por la supervivencia y los derechos de su comunidad.
Egresada de la Licenciatura en Contaduría por la Universidad Nacional Autónoma de México y primera mujer de su familia en llegar a la universidad, Betzabeth obtuvo una beca para la 60ª sesión de los Órganos Subsidiarios de la Convención, Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (SB 60, CMNUCC), donde no solo habló de la crisis ambiental, sino también del papel que juegan las mujeres indígenas en la protección de la naturaleza.
«Históricamente, a las mujeres se les ha delegado un rol clave en nuestras comunidades como parteras, curanderas, protectoras de la naturaleza. Esa conexión con la madre tierra es lo que nos motiva a defenderla», señaló. Su lucha no es solo por la justicia climática, sino también por la visibilidad y el reconocimiento del trabajo de las mujeres indígenas en la preservación del medio ambiente.
La joven zapoteca considera que hasta ahora, los recursos financieros se destinan principalmente a grandes empresas, mientras que las comunidades más vulnerables quedan desprotegidas frente a las consecuencias ambientales.»Es esencial que las comunidades indígenas sean incluidas en los fondos para cubrir las pérdidas y daños causados por el cambio climático», enfatiza.
También hizo un llamado al gobierno mexicano para que estructure mejor los presupuestos destinados al cambio climático. «Es necesario que haya transparencia en la distribución de estos fondos. ¿Realmente llegan a las comunidades que más lo necesitan?», se pregunta. Del mismo modo, invitó a la Secretaría del Medio Ambiente a poner más atención a los temas de desarrollo sostenible y desarrollo sustentable para lograr un compromiso de las empresas que llevan a cabo procesos industriales que pasan a afectar la tierra, la fauna, el agua, etc., para que busquen una solución real.

Por ello, Betzabeth comentó que cuando se tiene la oportunidad de plantear un posicionamiento en espacios internacionales, esta no sea aprovechada porque México solo lleva planteamientos sobre las problemáticas de la sociedad, pero no presenta propuestas de solución que incluya un presupuesto económico que permita avanzar en la resolución de estas.
Como única mexicana seleccionada de entre más de 4 mil solicitantes para obtener una beca en la ONU, Betzabeth se siente comprometida no solo con su comunidad, sino con todas las mujeres y jóvenes indígenas que buscan un cambio. Sueña con abrir una fundación que impulse proyectos ambientales y que dé voz a más jóvenes en espacios internacionales.
Betzabeth Martínez Gutiérrez es un ejemplo de cómo una voz puede resonar a nivel internacional, exigiendo justicia climática y representando a las comunidades que, durante mucho tiempo, han sido olvidadas. Su lucha no es solo por el clima, sino por el reconocimiento y la dignidad de los pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes de México.
El tema central de la SB 60, CMNUCC realizada en Alemania, fue el financiamiento climático a nivel global debido a que ocupa un lugar destacado en la agenda 2030. La segunda parte, la Conferencia de las Partes (COP), se llevará a cabo en Azerbaiyán. Y Martínez junto con 12 latinoamericanas y latinoamericanos más, asistirá.