¿Reforma laboral digital? Entre la flexibilidad y los derechos de repartidores
Daniel Cuin
Publicado el 28 de octubre del 2024
- Presenta iniciativa de ley el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños López
- Flexibilidad vs Derechos laborales: el debate en torno a plataformas digitales
- El gobierno enfrenta el reto de equilibrar flexibilidad y derechos laborales en el sector digital

La relación laboral entre repartidores, conductores y plataformas digitales ha sido objeto de debates debido a la modalidad de operar, si ofrecen prestaciones y seguro médico a sus socios, o bien, el tema de impuestos. Bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, este tema promete ocupar un lugar central en la agenda política.
La discusión sobre los derechos laborales de las personas que trabajan para aplicaciones como Uber, Rappi y Didi ha estado en pausa, pero con Sheinbaum al frente del Ejecutivo la posibilidad de una reforma laboral enfocada en este sector se vislumbra como una realidad cercana.
El modelo laboral de las plataformas digitales ha sido refugio para miles de mexicanos. Según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), hay alrededor de 500 mil personas que trabajan como repartidores o conductores en estas aplicaciones. Por otro lado, el Estudio de Opinión sobre Plataformas Digitales de la firma Buendía & Martínez estima que hasta 2.5 millones de personas han generado ingresos a través de ellas.
Desde la perspectiva de los trabajadores, las plataformas digitales ofrecen una alternativa de flexibilidad, permitiendo combinar estas labores con otras actividades. Sin embargo, esta «flexibilidad» también es vista como un esquema que evita obligaciones laborales básicas. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las condiciones de trabajo de repartidores y conductores de plataformas digitales se asemejan, en muchos casos, a un empleo subordinado, donde los algoritmos y la supervisión virtual ejercen un control similar al de un jefe tradicional.
De promesa de campaña a iniciativa de ley
Durante su campaña, Claudia Sheinbaum prometió atender el creciente sector de las plataformas digitales, particularmente en lo relacionado con la protección social y laboral de sus trabajadores. En diversas ocasiones, Sheinbaum ha manifestado la urgencia de garantizar los derechos básicos de repartidores y conductores, un tema que ha ganado mayor relevancia tras su victoria en los comicios del 2 de junio.
El enfoque de Sheinbaum implica una reforma que integre a estos trabajadores en el marco de la Ley Federal del Trabajo (LFT), lo que abriría la puerta a derechos como seguridad social, vacaciones pagadas y aguinaldo.

Ahora como presidenta de México, Claudia Sheinbaum impulsa lo que en campaña fue promesa. Su administración ha dado un paso hacia la formalización del trabajo en plataformas digitales. La iniciativa presentada por el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños López, propone una modificación a la Ley Federal del Trabajo (LFT) para proteger los derechos de los repartidores y conductores que trabajan a través de aplicaciones como Uber, DiDi, y Rappi. Esta medida busca garantizar la protección social y acceso a beneficios como seguro de riesgos de trabajo, incapacidad y maternidad, respetando al mismo tiempo la flexibilidad de horario que caracteriza a este sector.
Bolaños López destacó la importancia de esta reforma, indicando que «tenemos la necesidad de formalizar y dignificar el trabajo mediante regulaciones innovadoras y específicas para el sector, manteniendo la flexibilidad y la autonomía que son características propias de este modelo de negocios». De aprobarse la iniciativa, se crearía un nuevo capítulo en la LFT que permitiría a los trabajadores de plataformas mantener su autonomía, pero con la protección de la seguridad social, incluyendo acceso al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y créditos del INFONAVIT.
El debate empresarial
No obstante, las empresas propietarias de las aplicaciones no están dispuestas a reconocer una relación laboral tradicional con los repartidores y conductores.
Alianza en México, que agrupa a las principales plataformas como Uber, Cabify, DiDi y Rappi ha expresado su apertura al diálogo, pero insiste en mantener la flexibilidad que, según ellas, es clave para el éxito de su modelo de negocio. «Es posible construir un modelo que brinde más protecciones y que preserve la flexibilidad e independencia», señaló Alianza en un comunicado.
Nicolás Sánchez, director de políticas públicas de Uber México, ha subrayado que el modelo de negocio actual no está diseñado para absorber los costos que implicaría reconocer a más de 500 mil repartidores y conductores como empleados formales. Según la empresa, regular este esquema como un trabajo subordinado pondría en riesgo la flexibilidad y los ingresos que muchos trabajadores valoran. Además, la imposición de horarios rígidos podría significar que algunos trabajadores abandonen estas actividades, ya que gran parte de ellos lo utilizan como fuente complementaria de ingresos.
¿Trabajadores o socios?
La principal controversia en este debate radica en si los repartidores y conductores deben ser considerados empleados formales o «socios» independientes de las plataformas. Mientras que la narrativa empresarial promueve la idea de que las personas que trabajan para estas aplicaciones lo hacen de manera independiente, diversos estudios, como el informe de la OIT, sugieren que las condiciones de trabajo se asemejan a un empleo formal, dada la dependencia de los algoritmos que organizan y supervisan las actividades laborales.
La OIT ha reportado que los conductores y repartidores trabajan un promedio de 67 y 59 horas semanales, respectivamente, un tiempo equivalente o incluso superior al de un empleo tradicional de tiempo completo. Además, el uso de algoritmos para evaluar el desempeño y asignar tareas crea un entorno laboral controlado, donde la «flexibilidad» es cuestionable.

